Hola a todos, hoy iré directo al grano.
El otro día me dirigía a tomar la micro, iba saliendo a juntarme con una amigas.
Como todos los días que me dirijo a tomar la micro iba pensando y caminando rápido para evitar a los típicos viejos verdes que están siempre. Pase por al lado de unos camioneros que estaban cargando sus respectivos camiones. Apresuré mis pasos y pasé por el lado sin mirar. No dijeron nada. Un poco más allá, estaba un hombre sentado en una banca al costado de la calle. Alrededor de 50 años, tenía cara de ser el típico viejo que grita un piropo flayte como: “Uiii washita carnua estai bien wena”, y eso es lo más elegante que se suele escuchar, pero tampoco me dijo nada.
Cuando me subí a la micro me senté en los dos primeros asientos, y comencé a mirar mi reflejo en el espejo. Qué raro, ¿por qué no habían dicho nada? Durante unos segundos me dio lo mismo, pero al no tener nada más en que pensar, me seguí preguntando, ¿acaso estaba despeinada? Comencé a peinarme mirándome en la ventana. Me empecé a sentir insegura, traté de apartar esos pensamientos, ya que nada cambiaría aunque lo pensara todo el camino. Llegué a Reñaca, y de inmediato pasé al baño a mirarme en el espejo. Me di cuenta que estaba igual que los demás días, aun así no pude evitar sentirme un poco más insegura que de costumbre.
Cada vez que algún “joven” o algún viejo verde gritaba algún piropo “fino”, podía hacer 2 cosas:
1. O solo ignorarlo y pensar “que desagradable”
2. O darme vuelta y decir algo como “viejo… asqueroso, podría ser tu hija” o “qué asco” o quien sabe, hay muchas respuestas posibles.
Nunca me había detenido a pensar que estos pitucos hacían que me sintiera un poco más segura, quién lo diría, tampoco digo que me gustaría tener un desfile de camionero que me grite “cosas lindas” al pasar, pero no están mal de vez en cuando, siempre y cuando no se suban por el chorro con los piropos, es decir no me enoja si dicen: “ui me enamoré”, pero si me molestaría que dijeran “Ui washa tení los medios peshos”.
Aunque al final salí del baño convencida de que no me importa lo que opinara el resto sobre como andaba vestida ese día o si estaba un poco despeinada, me dí cuenta de que los piropos piantes aumentaban un poco mi seguridad.
Bueno y eso poh, a próposito, ¿Cuál es su piropo favorito, el que le harían a una dama o a un caballero?, yo me quedo con el clásico washito carnuo.